Código de buenas prácticas en las instalaciones acuáticas

Código de buenas prácticas en las instalaciones acuáticas

Son pocas la evidencias y propuestas que se pueden encontrar acerca de reflexiones sobre cómo se puede llevar a cabo la práctica de las actividades acuáticas, y que sirvan de ayuda de forma transversal a usuarios, formadores y gestores de instalaciones. El poder unificar criterios y clarificar estos procesos acuáticos, pueden ayudar a mejorar la eficiencia de todas aquellas acciones que se puedan llevar a cabo alrededor del ejercicio acuático.

La iniciativa realizada por Albarracín y Moreno-Murcia (2018) presenta como objetivo el realizar una propuesta de buena praxis en las actividades acuáticas, siendo la base para proponer una guía que sirva de base para la organización y puesta en práctica de todos los programas realizados en las instalaciones acuáticas. En ella se analizan todos los estudios que relacionan el ejercicio acuático con las instalaciones, metodología y normativa. Se lleva a cabo el análisis de los mismos para realizar dicha propuesta, a través de las bases de datos Medline, Scielo, ScienceDirect, Scopus, Google Scolar, Web of Science.

Sus resultados muestran propuestas en tres líneas, siendo por un lado las personas implicadas en todos los procesos acuáticos (usuarios, formadores y familias), el método utilizado en cada uno de ellos y la necesidad de que la instalación sea adecuada para cada caso.

La propuesta ha tenido como objetivo mostrar una primera aproximación de código de buenas prácticas en el medio acuático tocando aspectos de muy diversa índole. Desde el punto de vista metodológicos, instalación y conductual. Teniendo en cuenta los ámbitos de salud, educación, recreación, entrenamiento y aplicación en poblaciones especiales. También se ha tratado lo referente a la seguridad. El objetivo en este apartado fue plasmar brevemente una serie de premisas que garanticen que la práctica acuática sea lo más segura posible.

Para concluir, se muestra una normalización de algunos aspectos en la puesta en práctica de los programas acuáticos que pueda garantizar una práctica de calidad, saludable, segura, en la que prime la búsqueda de la competencia personal a la vez que se fomentan unas relaciones sociales positivas, elementos claves que van a proporcionar un disfrute y una satisfacción en dichas prácticas.

Para obtener más información:

Albarracín, A., & Moreno-Murcia, J. A. (2018). Código de buenas prácticas en las instalaciones acuáticas. RIAA. Revista de Investigación en Actividades Acuáticas, 2(4), 70-76. https://doi.org/10.21134/riaa.v2i4.1540

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