El ejercicio físico acuático provoca efectos positivos en las embarazadas

El embarazo o estado de gestación es un proceso natural que provoca ciertos cambios en la mujer. Algunos de esos cambios, si no son controlados o prevenidos, pueden derivar en problemas durante el parto o después éste, o incluso afectar al feto. Una forma de ello, fuera de los aspectos clínicos, puede ser la realización de actividad física, y en este caso en el medio acuático por las características, a priori beneficiosas que presenta.

 

El objetivo de este artículo es comprobar los posibles efectos beneficiosos de realizar un programa de actividades acuáticas durante el embarazo.

 

Para ello, se ha realizado un estudio con un grupo de 24 mujeres de entre 14 y 42 años, en un estado de gestación entre 12 y 22 semanas, las cuales tienen prescripción médica para la práctica de ejercicio, sin que, en un principio, pueda suponer un problema para ellas o para el feto. Se ha realizado una división del grupo, formándose dos grupos, uno de control (GC) y otro de entrenamiento (GE), el cual durante 12 semanas realizará actividades acuáticas dirigidas por personal cualificado, el cual, ha programado el entrenamiento de una forma progresiva en cuanto a frecuencia de entrenamiento, volumen, duración e intensidad de las sesiones. Todo ello teniendo en cuenta las recomendaciones sobre qué tipo de ejercicios son desaconsejados para este colectivo, como pueden ser los saltos, actividades con alto impacto, cambios de dirección, etc. Antes de comenzar el programa, se ha realizado una evaluación de algunos de los aspectos más relevantes para el embarazo, y al finalizar el programa se han valorado para ver los efectos de la realización de actividades en el medio acuático.

 

Se observa que, respecto al GC y a los valores iniciales que presentaban, ha habido mejoras en la curvatura lumbar (se ha mantenido estable 91,66% en GC y 0% en GE), disminución de la frecuencia cardiaca (17% en GE), ligera disminución del IMC (11,11% en GE), disminución del factor lipídico y la glicemia en sangre en algunas participantes, disminución de la azúcar en sangre y el colesterol total (el peso del GC subió un 4,23% y del GE bajo un 2,8%). Por último, se han obtenido mejoras de la condición física, mediante un test de Cooper adaptado y un cambio en la percepción del esfuerzo, la cual ha disminuido ante la misma actividad de evaluación que al principio.

 

Con este estudio, quedan constatados los beneficios de la realización de un programa de actividades en el medio acuático, siempre dirigidos y supervisados por personal cualificado para ello.

 

Resumen realizado por David Valera López y Víctor Manuel Beneito Tomás

 

Para más información:

 

Mendieta-Toledo, L. Arboleda-Barrezueta, D., Poma-Luna, A., Zaldua-Moran, M., y Vargas-Cevallos, T. (2017). Actividades acuáticas sobre el estado de salud en gestantes. CEDAMAZ, 7, 54–62.

 

 

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