Importancia del ejercicio físico terrestre-acuático para gestantes

No son muchas las investigaciones que existen acerca de la actividad acuática durante el embarazo, aunque en las últimas décadas han proliferado algunas que hacen referencia a los beneficios y las ventajas de la misma. Los resultados obtenidos de las prácticas acuáticas son muy beneficiosos para las futuras madres. Incluso, se ha comparado la actividad terrestre y la acuática, cayendo en la mayoría de los casos la balanza a las actividades realizadas en el medio acuático.
Aunque somos partidarios del desarrollo de las clases en la piscina, la evidencia científica y los protocolos de las investigaciones más prestigiosas para gestantes, nos indican que tanto ejercicios acuáticos como terrestres son muy adecuados para este periodo tan especial, pudiendo combinarlos en diferentes días, o dentro de las propias clases. Por ello, parece interesante realizar un ejercicio concurrente seco-agua, donde comenzando por ejercicios en la playa de la piscina sirvan de preámbulo para una entrada en el medio acuático con un trabajo específico en el mismo. De este modo, si lo recomendable son 45 minutos en inmersión, con la realización de ejercicios terrestres se completará una hora de clase. La recepción de las mujeres se hace más adecuada de esta forma, teniendo el profesional tiempo para interesarse por su estado anímico y físico, problemas puntuales, malestar, dudas, etc. Además, propicia el encuentro entre todas las gestantes, pudiendo compartir experiencias, alegrías e incluso cuestiones generales. La relación de ejercicios en seco será muy básica, enfocándose en todo aquello que le ayude para el día del parto, así como para paliar dolores de espalda o musculares propios del periodo gestacional en el que se encuentre, siendo un paso previo para el disfrute en el agua.

Dra. Apolonia Albarracín

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *