La importancia de la interacción entre los agentes sociales en programas acuáticos para personas con Síndrome de Down

La participación de personas con necesidades especiales, en este caso personas con Síndrome de Down, precisa de una atención específica con la intención de fomentar su participación en actividades deportivas inclusivas, como consecuencia, puede ser una herramienta que ayude a la integración social de este colectivo que facilite la mejora de su calidad de vida. La colaboración conjunta de personas con y sin necesidades especiales ayuda a fomentar valores como el respeto y la igualdad, haciendo que se cree un clima positivo en la actividad a desarrollar.

Con la intención de entender las percepciones y comportamientos de los participantes, en este estudio los datos se analizan con una metodología cualitativa. Se observa durante tres meses (24 clases de 30 minutos, 2 días por semana) una actividad recreativa de natación donde participa alumnado con y sin necesidades especiales conjuntamente. Los participantes por parte del alumnado fueron un niño de 8 años con síndrome de Down y nueve niños sin diversidad funcional; la monitora con formación en el medio acuático que no tiene experiencia en la enseñanza de la natación a personas con necesidades especiales; la madre del alumno con Síndrome de Down y el coordinador de la actividad. Se utiliza como instrumentos para la obtención de la información entrevistas, observación no participante y el diario de los investigadores.

Entre todos los datos recogidos con los instrumentos cualitativos se atendió a tres puntos clave: a) Formación y papel técnico en natación, b) Percepción de los agentes participantes respecto a la orientación de la natación para posibilitar la participación de personas con necesidades especiales, y c) Percepción de los agentes participantes sobre las posibilidades de participación de una persona con Síndrome de Down. Se puede observar como en general la opinión, formación y experiencia respecto a las necesidades especiales es escasa y negativa (pensamiento de que personas con Síndrome de Down tienen pocas posibilidades de inclusión).

Las clases fueron progresivas, destacando el carácter lúdico de las mismas, lo que se considera un factor clave para el proceso inclusivo, ya que las interacciones entre el alumnado se reducen cuando se trata con aprendizajes más técnicos, lo que puede provocar rechazo debido a la baja habilidad motriz del alumno con Síndrome de Down. Se observa que se percibe como positiva la natación como un contexto que favorece la inclusión de niños con necesidades especiales, conociendo los factores que influyen en la interacción de niños con y sin diversidad funcional.

Se concluye que existe una falta de coordinación entre los agentes implicados, que el programa no está adaptado a las características de los participantes, que la formación específica de los técnicos es escasa y que la fluidez de la comunicación entre los agentes implicados es ineficiente.

Resumen realizado por Frank Pujante López, Cristian Fernández Cerdán y Alejandro Lozano Bosch

Para más información:

 

Izquierdo-Gómez, R. y Díaz-Cueto, M. (2017). Young with Down Syndrome and Recreation Swimming Activity: Inclusion Possibilities. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, 17(65), 43-62.

 

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