La importancia de la visión y la posición vertical en el agarre y manipulación de objetos.

La actividad de alcanzar no se entendía sin un buen control cefálico que pudiera guiar la mirada hacia el objeto, sin embargo, los estudios de Fujii et al. (2002) indican, que con un apoyo externo esa acción sí puede darse. Así, la manipulación y agarre se muestran ante estímulos sensoriales comunes al sistema visual, por lo que el área premotora contiene neuronas que contribuyen al movimiento de los ojos, al control de cuello y a los movimientos de los brazos, necesarios para el alcance y la prensión. Por tanto, el aprendizaje del movimiento de alcanzar, requiere un trabajo visual que guíe y coordine el cuerpo en esta acción motriz, así como de un trabajo de estabilidad de cuello y tronco, estabilizando las estructuras fijas y permitiendo el desplazamiento del segmento móvil (miembro superior). Por ello, si se permite que la persona con necesidades especiales adopte la posición vertical en el medio acuático, los músculos axiales (pectoral y dorsal) y los responsables de la motricidad gruesa actuarán conjuntamente para que tanto la visión como la manipulación se hagan posible. Para que el movimiento de alcanzar se dé, y en consecuencia una mejora de la fuerza y coordinación del resto los músculos responsables del control cefálico, de tronco y de la visión, es necesario que la persona posea la oportunidad, la experiencia, la práctica y la repetición dinámica y variada en esta posición y que las actividades que se propongan en el medio acuático favorezcan la motivación y la intención del agarre.

Dra. Cristina Salar Andreu

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