¿Pueden las parejas acompañar a las mujeres gestantes en sus prácticas acuáticas?

Como indican diferentes autores (Albarracín, 2017; Del Castillo, 2002), uno de los posibles recursos en las clases acuáticas con mujeres embarazadas es introducir a sus familias en las mismas, tanto parejas como otros hijos. Esto proporciona una serie de emociones en las participantes que mejoran su estado de ánimo y ayudan a asumir en el seno de la familia las necesidades y situaciones que el periodo de gestación supone. Recomendamos que este proceso se lleve a cabo una vez al mes, teniendo en cuenta el periodo limitado de estas clases.
En este caso nos centraremos en las parejas, que si bien pueden ser maridos o parejas sentimentales, recomendamos que en general se centren en aquellas personas que compartan el embarazo con ellas, o incluso aquellas que las van a acompañar el día del parto, pudiendo ser incluso una amiga o alguien muy allegado. Por ello, no se propondrán ejercicios nuevos, sino un recopilatorio de lo trabajado durante el resto de sesiones del mes correspondiente. Entre las tareas se proponen las siguientes:
 Ejercicio en seco: se recordarán todos aquellos ejercicios que son recomendados en la playa de la piscina, y que se supone que realizan en casa con el objetivo de verse facilitadas el día del parto, utilizando para ello el fittball, pared, esterilla, etc.
 Acondicionamiento físico en el medio acuático: con diferentes materiales, y siempre con formas jugadas, las parejas pueden colaborar en la ejecución de los ejercicios de la misma forma que la mujer. Por ejemplo, juegos de relevos, carreras entre la pareja o con el resto de participantes, juegos de grupo, etc.
 Acondicionamiento físico específico en el medio acuático: con el interés de centrarse en el trabajo de los músculos implicados más directamente en el parto, cada mujer realizará ejercicios específicos con su pareja, asemejando posiciones ginecológicas o simplemente siendo ayudadas por sus parejas a la realización de los mismos.
 Respiración: en posición cómoda con o sin material, realizar conjuntamente ejercicios de respiración con las diferentes zonas, así como de diferentes ritmos, intentando practicar todo aquello que aprenden en las clases de preparación al parto con las matronas. En muchos casos sus parejas no pueden asistir, y es en estos momentos donde pueden colaborar en dichas tareas.
 Relajación: adoptando posiciones cómodas con material (normalmente flotador tubular), la pareja colaborará en la relajación de la mujer mediante el movimiento del agua para que al contactar con su cuerpo produzca masaje, mediante realización de burbujas debajo de ella, o bien moviendo suavemente y/o paseando en flotación a la mujer por la piscina con un ambiente tranquilo y música adecuada.
Con este tipo de colaboración y participación la pareja se puede encontrar más inmersa en el proceso del embarazo y puede entender de forma más directa cómo trabaja la mujer durante sus clases, así como todo el proceso que le llevará hasta el día del parto.

Dra. Apolonia Albarracín Pérez
La Dra. Apolonia Albarracín Pérez es profesora de Educación Física y Ciclo Formativo en el IES Europa de Águilas (Murcia). Forma parte del staff de la Asociación Iberoamericana de Educación Acuática, Especial e Hidroterapia (AIDEA) y es editora asociada de la Revista de Investigación en Actividades Acuáticas (RIAA). Autora de diferentes publicaciones relacionadas con las actividades acuáticas en el embarazo.

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